ICAL.
Valladolid, El secretario electo del PSCyL-PSOE, Óscar López, prometió ayer «pensar cada día y a todas las horas» en la gente de Castilla y León, reclamó a su partido que olvide «los lamentos y la parálisis», pase a «la acción» para trabajar con «ilusión» y ganar en el año 2011 y les espoleó a «rebelarse» para cambiar la realidad y aplicar la justicia social.
López, en su primera intervención después de recibir el apoyo de 292 de los 303 delegados en el congreso, el 96,36 por ciento de los votos, reconoció las dificultades ante el reto de vencer al Partido Popular en el año 2011, objetivo que se ha marcado en la ponencia marco, pero propuso a sus compañeros que piensen en el agricultor que no recibe ayudas de la Junta, en la persona mayor que no tiene prestación de la Ley de Dependencia, en los jóvenes que tienen que abandonar la Comunidad o en quien no encuentra empleo.
«Primero los ciudadanos, porque Castilla y León no puede perder más trenes, tampoco por intereses partidistas», afirmó, y se dirigió a quienes le han aconsejado que no se marque el plazo de 2011 sino el medio plazo: «Gracias, pero no. No estamos aquí para especular con nuestras carreras políticas personales, no estamos aquí para conservar nuestros puestos a lo largo del tiempo», proclamó.
López, que contó con el respaldo de su mentor político José Blanco, exhortó a sus compañeros para que, pese a las dificultades, se olviden de los lamentos y trabajen con ilusión por el progreso social de «las gentes» de Castilla y León. «No somos socialistas para estar encerrados admirando nuestras ideas, sino para llevarlas a todas las partes», subrayó.
En esta línea, recordó a sus compañeros que no son «socialistas para estar encerrados en las agrupaciones repartiendo cargos, sino para salir a la calle y estar con la gente», y añadió que, sobre todo, son socialistas para «no resignarse ante la deriva que lleva esta Comunidad desde hace dos décadas, ni para lamentarnos del abandono, la desidia o el mal funcionamiento de la Junta».
«Somos socialistas para rebelarnos ante todos eso, para cambiar la realidad y la justicia social», destacó López, y subrayó que «un socialista de raza prefiere trabajar sin descanso en el gobierno que descansar en la oposición. Para «recuperar la autoestima», propuso a sus compañeros compartir su ambición y trabajar en equipo y prometió «una dirección sólida y ejecutiva, que no responda a cuitas sino a las capacidades personales».
Óscar López tomó la palabra con un «sentimiento de profunda emoción y un inmenso agradecimiento» por haber sido elegido secretario general, para lo que ha recibido «lo más importante para un socialista, la confianza y el voto».