El colegio Sansueña luce escudo propio

Los escolares de Santibáñez celebran la Constitución reviviendo escenas de la Edad Media en un desfile previo a la colocación del emblema del centro vidrialés

 01:01  
Los escolares en el acto de homenaje a la Constitución.
Los escolares en el acto de homenaje a la Constitución. Foto MAC
 MULTIMEDIA

M. A. CASQUERO Cuartelado en cruz, en campo de plata, el escudo heráldico izado ayer por los alumnos del colegio «Sansueña» de Santibáñez de Vidriales recoge elementos significativos del entorno y la tierra que vio nacer a este centro de enseñanza vidrialés. El edificio del santuario de la Virgen del Campo, una fortaleza medieval, un racimo de uvas y la mascota del colegio, la rana «sansueñina» regocijándose aposentada sobre una seta. Los escolares aprovecharon la jornada de ayer para celebrar el Día de la Constitución y la jornada de la fruta ambientados en la época medieval. Los alumnos y profesores se trasladaron a la Edad Media dentro del programa anual de actividades que marca esta época como referente en el «Sansueña». No en vano, durante todo el curso en el colegio se vienen organizando actos donde no faltan los caballeros, escuderos, plebeyos, reyes, monjes y papas.


Un desfile en uno de los patios cubiertos del colegio por donde las comitivas de caballeros se dirigían a la plaza donde se encontraban los reyes. Comitivas abiertas por cada una de las armas que venían a señalizar las aulas del Sansueña. Las enseñas de los trovadores, de la corte del Sansueña, la de los caballeros o la del pasillo de los bufones se llegaron a mezclar en el ágora central con reconocidos apellidos como Vivar en referencia al Cid Campeador o el de Arias Gonzalo. Todos ellos se apostaron frente a sus reyes para que unos caballeros completaran la mesa central del blasón heráldico con sus cuatro cuarteles. Serían los reyes los encargados de enarbolar la enseña ante el aplauso y regocijo general. El colegio «Sansueña», desde ese momento, ya tenía escudo. Para rematar la faena, qué menos que entonar el himno del propio centro de enseñanza.


La Carta Magna, cuyos capítulos y articulado se habían trabajado previamente en las aulas, se revestía con todo el significado que los alumnos del Sansueña habían querido transmitir con este emotivo y simpático acto.


Aprovechando la celebración de la Constitución, el colegio vidrialés organizó la jornada de la fruta en la que nobles y caballeros elogiaban las excelencias de estos productos alimenticios de gran aporte vitamínico. En cada una de las aulas, los alumnos habían trabajado también sobre los beneficios saludables de la fruta. No hubo noble, caballero, plebeyo o rey que no disfrutase con la degustación de una naranja en la plaza que momentos antes había servido para recrear el ambiente medieval con el acto de acatamiento y adopción del escudo como si de la Carta Magna se tratase.

Enlaces recomendados: Premios Cine