ESTHER BERMEJO MORO
Más de 200 alumnos de la comarca están matriculados en la Escuela de Música Regional. Gracias al Consorcio de Fomento de la Música de Zamora, el folklore de la región se cuida mucho, tiene unas perspectivas muy altas y llega a calar hondo en los habitantes de Benavente y pueblos aledaños.
El interés del aprendizaje de este tipo de instrumentos se ha ido incrementando progresivamente a lo largo de los años. El número de matriculados aumentó más de un 90% desde los comienzos del centro hasta hoy, según asegura Gregorio Acedo Gutiérrez, profesor de gaita de la Escuela de Música Tradicional de Camarzana de Tera. «Cuando comenzó la escuela contábamos tan sólo con quince alumnos, y a día de hoy hay matriculados más de 200». «Yo pensaba que el boom de este tipo de música iba a ser algo pasajero, pero no. Cada vez se van abriendo más escuelas en más sitios porque a la gente le interesa», dice Agustín Gallego, profesor de pandereta.
El perfil del alumnado es muy variado «podemos ver en la escuela desde chavalitos hasta personas mayores. Son más constantes las personas con más edad, pero los jóvenes aprenden antes», explica Jorge Domínguez, profesor de dulzaina de la escuela.
Por este motivo, el número de músicos especializados en este tipo de folklore también se ha incrementado, siendo esta comarca una de las pocas en contar con un plantel elevado. «Hace años sólo había en la comarca cuatro gaiteros y ahora mismo se podría decir que pegas una patada y debajo de cada piedra te aparece un gaitero. En casi todos los pueblos de aquí de los Valles de Benavente hay alguna persona que toca la gaita, la dulzaina, percusión o bien, sabe bailar danzas tradicionales», asegura Acedo.
Gracias a este aumento de la demanda, el folklore castellano vive un momento de auge y gran aceptación por parte de la población. Pablo Madrid, gerente del Consorcio de Fomento de la Música tradicional «se encarga de la parte más importe: la recuperación y conservación de las melodías de antaño. Nosotros, nuestros alumnos y las agrupaciones de la comarca nos encargamos de difundirlas», relata Domínguez.
En la actualidad la comarca dispone de unas diez agrupaciones folklóricas. Algunas de ellas, de alumnos de esta escuela residente en Benavente, en Santa Cristina o en San Cristóbal de Entreviñas. «Muchos se han juntado y al escucharlos se me cae la baba» explica Gutiérrez con una gran expresión de satisfacción en el rostro.