MARIÁN LÓPEZ
Las obras de limpieza y consolidación de las policromías de los nervios del crucero de la iglesia de Santa María del Azogue de Benavente darán comienzo esta semana.
Concretamente, según ha informado el párroco, Leovigildo Martín Villar, se trata de acometer «la restauración de los nervios del crucero que están pintados y tienen pérdidas, llevan años sin tocarse y estaba previsto haberlo hecho el año pasado pero por diversos motivos se ha pospuesto para este año».
La pasada semana se procedió a la colocación del andamiaje que tienen una altura de más de 14 metros. Esto supondrá que los días de diario la misa se oficiará en la Capilla de Jesús Nazareno y los domingos y festivos en la nave central.
Esta actuación, con un presupuesto cercano a los 50.000 euros, se acomete con fondos de la parroquia, al igual que las que se llevaron a cabo el pasado año en la capilla de Jesús Nazareno.
«Las obras de esta capilla también se abordaron con fondos propios», señala el párroco «se arregló la capilla del Nazareno, el piso se saneó, se colocó madera nueva, se picaron las paredes también con fondos parroquiales, por un importe de unos 10.000 euros». La empresa zamorana Restauración de Edificios, Artesonados y Retablos Alonso, REARASA, será la encargada de llevar a cabo las actuaciones que comenzarán, según ha informado el responsable de la misma, Carlos Alonso, por la realización de las pruebas de limpieza «se comenzará tomando muestras de la pintura para su posterior análisis y a continuación se procederá a la limpieza y la consolidación de las policromías de los nervios del crucero y en algunos puntos también se hará una reintegración de la pintura».
En un principio se calcula que los trabajos puedan prolongarse por espacio de unos tres o cuatro meses, si bien esto está en función del resultado de los análisis que se comienzan ahora a realizar.
Leovigildo Martín destaca que además de la importancia que suponen las obras para la estética y la conservación del templo se ha tenido en cuenta también a la hora de acometer la restauración el beneficio que aporta el hecho de dar empleo a más de una decena de personas, «en momentos en los que el trabajo escasea y que es muy importante para las familias», afirma el párroco.
Esta empresa zamorana es la que se ha encargado de todas las obras que se han realizado en el templo en los últimos años entre ellas la de la consolidación de la bóveda. En la misma actuación, que se realizó entre los años 2007 y 2008 se reformaron las cubiertas. Partiendo la que había en dos faldones se sacaron a la luz las policromías del siglo XVI y todos los remates de cornisas originales que están protegidos por la cornisa de hormigón.
También se realizaron obras en la cubierta de la Sacristía diferenciado el tratamiento de las cubiertas de tal manera que la original de la iglesia románica está en ladrillo, como la nave principal. Y la cubierta de la Sacristía, que es un elemento añadido del siglo XVI, en zinc para que se entienda perfectamente lo que es el cuerpo románico de la iglesia con sus tres naves de lo que es el elemento añadido como lo es la Sacristía.
También se hizo un tratamiento de toda la fachada quitando en lo posible las humedades y los enfoscados de diferentes épocas y en el interior la recuperación de las policromías y la colocación del nuevo suelo de la sacristía.
En esa ocasión el presupuesto se aproximó a los 200.000 euros que fueron financiados por la Junta de Castilla y León. Sin embargo, según afirma el párroco, las obras de este templo no han finalizado ya que queda pendiente aún actuar en la parte sur de la iglesia para completar el conjunto. Así como las labores de mantenimiento que requiere de forma constante un edificio de estas características.