M. A. CASQUERO
Los Ayuntamientos que han quedado excluidos de las ayudas por las inundaciones reclamarán explicaciones a la Subdelegación del Gobierno, incluso algunos barajan la opción de presentar una demanda ante los tribunales de justicia. Este ha sido uno de los acuerdos adoptados en la reunión de ayer celebrada en el Parador Fernando II de Benavente entre el presidente de la Diputación, Fernando Martínez Maíllo, y la veintena de alcaldes excluidos de las ayudas.
Por su parte, la Diputación habilitará una partida presupuestaria de 200.000 euros para financiar al menos uno de los proyectos presentados por cada municipio. El presidente de la Institución provincial se reunirá a partir de la semana próxima con cada uno de los alcaldes y por cada Ayuntamiento se aprobará al menos un proyecto «para que no quede excluido ninguno de los 21 que se han visto discriminados», precisó Maíllo. Cada municipio tendrá que realizar una aportación igual a la cantidad que aportan los Ayuntamientos que sí se han visto beneficiados con las ayudas. De todos modos, los Ayuntamientos realizarán, con el asesoramiento técnico de la Diputación, una reclamación previa a título individual a los efectos que se aclare en base a qué se han rechazado las ayudas a estos Ayuntamientos.
La Subdelegación del Gobierno apuntaba a que el reparto había sido «apolítico y escrupuloso con las normas», basándose en los artículos 3 y 4 del Decreto de ayudas a las inundaciones. Una circunstancia que ha sido rechazada unánimemente por los regidores de los municipios afectados. Incluso el propio presidente de la Institución provincial se pronunciaba en que se había producido una discriminación. «Lo digo claramente y abiertamente, ha sido un caso evidente de discriminación y caciquismo». Más aún, Maíllo advertía que la Subdelegación había contestado «sumando peras con manzanas» al sumar los Ayuntamientos con la Diputación, una semana después que el PP hubiera acusado de «caciquismo» al Gobierno en la concesión de ayudas. Sin embargo, quería dejar bien claro que la Diputación «ha sido tratada correctamente, no así los Ayuntamientos que han quedado fuera y casi todos son del PP y los que se les ha concedido la ayuda son del PSOE», dijo.
A la reunión asistieron 18 alcaldes de los 21 convocados por la Diputación, todos ellos representantes de municipios excluidos de las ayudas. La mayoría de la comarca benaventana. Tanto la alcaldesa de Manganeses, Micaela Bécares, como la de Morales de Rey, Ana Riesco o el regidor de Milles, Sergio Núñez rechazaron la resolución de ayudas, al igual que sus compañeros de mesa, arropando al final de la reunión a Martínez Maíllo preguntándose por el argumentario de la Subdelegación, «esos artículos generales que no concretan nada». Riesco advertía que «los agricultores que han tenido pérdidas no tienen color político. En mi pueblo se cosecha maíz, remolacha, patatas y los agricultores no pueden acceder a las fincas por el estado en que han quedado los caminos ya que el río los ha anegado».
Por su parte, Sergio Núñez, poco proclive a realizar críticas a instituciones, advertía que «hay momentos que no me queda más remedio. Nosotros sólo pedimos ayuda para reparar caminos de una vega determinada ya que no podíamos afrontar más aportación, así que queremos que nos den explicaciones». Micaela Bécares también apuntaba en la misma dirección, al igual que elogiaba la decisión de la Diputación de habilitar una partida económica para ayudar a los excluidos.