Miriam Soto
Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los enfermos de alzhéimer, AFA Benavente, la asociación que agrupa y atiende a las personas que padecen esta dolencia en la ciudad y la comarca, ha puesto en marcha un programa pionero de terapia basado en las actividades con asnos. Una iniciativa propuesta desde la «Asociación para la defensa, recuperación y estudio terapéutico de la especie asnal» (Asociación ANDREA), y que se desarrolla en Santa Croya de Tera con la colaboración de ASZAL, la asociación de criadores de la raza asnal zamorano-leonesa.
El programa terapéutico comenzó el pasado viernes 18 de junio, con una sesión de hora y media, y se prolongará durante todos los viernes hasta el mes de septiembre. Un grupo de siete personas, aún en el estadio leve de la enfermedad, participa en la iniciativa. Al final, «llegará el momento de hacer balance, pero estamos seguros de que será muy beneficioso para los pacientes», comenta Marisol de la Cal López, trabajadora social de la asociación de Alzheimer, y que participará como monitora durante las sesiones terapéuticas.
El tratamiento se basa fundamentalmente en un recorrido psicomotriz que los pacientes realizan acompañados con alguno de los asnos del Centro de reproducción de la raza zamorano-leonesa de Santa Croya, con los que tienen que completar un trayecto en el que realizan diferentes actividades relacionadas con estímulos sensoriales.
Las sesiones terapéuticas están dirigidas por una psicóloga clínica especialista en reducción de la ansiedad y del estrés, y por una terapeuta psico-corporal especialista en terapia asistida con burros para personas en desventaja, que trabajan para la Asociación ANDREA. Además, la trabajadora social de AFA participa como monitora acompañando a los pacientes en las actividades. Marisol de la Cal destaca de la iniciativa la posibilidad de trabajar con los enfermos fuera de la sede de la asociación, donde habitualmente se desarrollan otras actividades de tratamiento. «Es muy positivo que tengan la oportunidad de relacionarse en un entorno diferente», señala.
Además, con el psicólogo tienen «la oportunidad de compartir la experiencia que están viviendo, de contar las sensaciones diferentes que experimentan», algo muy beneficioso para ellos según la monitora. «De lo que se trata es de frenar en la medida de lo posible el avance de la enfermedad, y para eso hay que trabajar todos los aspectos: cognitivo, sensorial, afectivo, comunicativo y social; y esta terapia con burros es una buena manera de conseguirlo», defiende.Una terapia que se aplica a un número reducido de pacientes durante los cuatro meses para conseguir que sea eficaz, aunque la asociación se plantea repetir experiencia si los resultados son positivos.
Las sesiones comienzan con un conocimiento inicial de los animales, con posibilidad de acercamiento. Una primera toma de contacto en la que los pacientes adquieren las normas básicas para esa aproximación, tras la que conocen en el entorno en el que viven los asnos.
Después, un paseo a pie, acompañados de los burros, y el recorrido psicomotriz, cada día con ejercicios diferentes, para acabar con una sesión de relajación. «En la primera jornada todos disfrutaron muchísimo y quedaron satisfechos, así que todos estamos animados a continuar», asegura la trabajadora social de AFA Benavente.