M. A. CASQUERO
La variante de Santa Cristina de la Polvorosa que comunicará la carretera N-525 y la carretera de Mózar entrará en servicio a principios del próximo mes de junio. Al menos éstas son las previsiones de la empresa constructora que realiza los trabajos, «si el tiempo nos lo permite», advirtieron fuentes de la empresa Horfremar. La sociedad constructora lleva a cabo en estos días los últimos trabajos de fábrica consistentes en la canalización para evacuar las aguas pluviales entre la carretera N-525 y el camino de servicio construido para dar acceso a las fincas y viviendas en las inmediaciones, en dirección Orense. Simultaneamente se vienen reparando los blandones con zahorra y su compactación en el trazado del camino desde el entronque de la N-525 a la fábrica de quesos en la carretera de Mózar. Un trayecto de 860 metros desde el punto kilométrico 5 de la carretera nacional de Benavente a Orense.
Finalizados todos estos trabajos, «previsiblemente en menos de 15 días», aseguran desde la empresa, se procederá a la pavimentación mediante tres capas de aglomerado, tanto del enlace entre las dos vías, la nacional y la provincial como del camino de servicio. La carretera N-525 a la salida de la localidad de Santa Cristina en dirección a Orense permitirá un desdoblamiento en el vial de este sentido para poder acceder a la variante. Mediante isletas trazadas sobre el pavimento se reordenará el sentido de la circulación rodada. Otro tanto está previsto en la incorporación del tráfico a la carretera de Mózar frente a la fábrica de quesos. Dos isletas trazadas sobre el pavimento permitirán la incorporación de los vehículos.
La empresa Horfremar se hizo cargo de los trabajos después que la Diputación resolviese el contrato con la anterior adjudicataria, Lerma. La construcción de la variante se retomó hace poco más de un mes, una vez que las condiciones climatológicas lo han permitido, ya que las lluvias dificultaron el reinicio de las obras.