M. A. CASQUERO
Los trabajadores de Hertasa, a título individual, están presentando desde hace días denuncias en la Inspección Provincial de Trabajo contra la empresa «por la falta de trabajo efectivo y por la carencia de medios y materiales para continuar con la actividad laboral». El sindicato UGT también ha presentado una demanda global. Al mediodía de ayer, personal del servicio de Inspección de la Oficina de Trabajo se trasladó hasta la planta de áridos de Camarzana de Tera para certificar la falta de tareas efectivas.
A la falta de medios y recursos materiales para seguir trabajando se suma el impago de las nóminas de los dos últimos meses. Solo quedan cinco días para que se cumplan los tres meses preceptivos antes de poder demandar también a la empresa por impago de los salarios, según explicó ayer a este diario uno de los enlaces sindicales de la UGT.
Los 34 trabajadores de la plantilla están presentando en la oficina de Trabajo las denuncias contra la empresa Hertasa y no contra la sociedad lusa Imperio Pneus, compradora de la firma del Tera, debido a que en las nóminas es precisamente la constructora de la comarca la que figura.
Los empleados acuden diariamente hasta la planta de áridos de Camarzana de Tera, concentrándose en las instalaciones pero sin poder realizar actividad alguna desde hace días.
En esta planta de selección de áridos se han llegado a mover diariamente 1.200 toneladas de material para las obras, y se han utilizado medio centenar de camiones. En estos dos últimos meses, los trabajadores han venido rematando algunas de las obras pendientes, pero actualmente se encuentran sin materiales para trabajar.
Maquinistas, conductores, oficinistas y encargados de obra integran una plantilla de 34 personas con contratos fijos y otros seis más como fijos discontinuos. A estos últimos se les ha despedido de manera escalonada desde el pasado mes de febrero «y sin cobrar», aseguró ayer un enlace sindical. «Te mandan de vacaciones y cuando vuelves te dicen que para casa, sin cobrar y sin tener ni que comer», advierten.
La plantilla de Hertasa asegura que la empresa tiene obras pendientes de realizar y otras a medias «pero sin combustible para máquinas y camiones y sin material no se pueden realizar los trabajos», según explicaron ayer a este diario.
Representantes de la sociedad compradora de Hertasa, Imperio Pneus, garantizaron a los sindicalistas el pasado mes de noviembre que no habría despidos manteniendo a flote la empresa constructora para continuar con las obras.
Precisamente uno de los administradores de Imperio Pneus, Juan José Carles Audi, junto a técnicos de la consultora especializada en la compraventa de empresas en crisis que asesora a la sociedad portuguesa, explicó a enlaces sindicales y al responsable provincial de la federación de construcción de UGT, Andrés Mielgo, en un encuentro celebrado en la sede benaventana en un chalet de la urbanización El Tejar, que la insolvencia que arrastraba la firma portuguesa no afectaba a la constructora de la comarca benaventana.
Los trabajadores no han tenido más contactos con los nuevos dueños desde el año pasado. «Llevamos esperándoles y pensamos que no van a volver por aquí ya que esta venta la consideramos fraudulenta y nosotros somos las víctimas», declararon ayer a pie de planta. Muy críticos con el proceso seguido por la compra por la firma portuguesa, aseguran que con la plantilla de trabajadores no se ha contado para nada en el proceso seguido. «Ni antes, ni después. Nos han vendido de mala manera y sin importarles nada. El resultado es que llevamos sin cobrar y no tenemos materiales para trabajar» explican los trabajadores. Algunos de ellos llevan cerca de 40 años, concretamente desde el año 1974, trabajando en la empresa .
El representante sindical Andrés Mielgo ha intentado ponerse en contacto con la sociedad lusa y de momento no lo ha conseguido. También este periódico intentó ayer hablar con algún representante de la firma con el mismo resultado. Tampoco hay respuesta desde las oficinas de Benavente. «En el número de teléfono que tenemos, no contestan», advierten los trabajadores.
Fuentes sindicales creen que la situación obliga a resolver los contratos por falta de impago o de trabajo o, en tal caso, que la sociedad presentase concurso de acreedores. «La inseguridad que ha creado esta situación a los trabajadores no puede prolongarse por más tiempo», precisa el representante de UGT.