L. VALDÉS
Loca de amor, la joven rumana M. S., de 14 años de edad se marchó ayer, sin previo aviso, de la casa de su hermana Adriana en Grado (Asturias) con su novio, también rumano de etnia gitana, para vivir un noviazgo marcado por los conflictos familiares y las presuntas denuncias por malos tratos. La Guardia Civil detuvo ayer a la pareja en su huida en Benavente, tras la denuncia presentada en el cuartel de Grado por la familia de la niña.
Tras conocer el paradero de su hermana, Adriana Salomón dejó claro que lo que quiere «es que ingresen a mi hermana en un centro de menores porque ese chico es muy malo y le ha hecho mucho daño». La hermana de la menor asegura que «cuando vivieron juntos le pegó varias veces, la Policía tiene las fotografías de las heridas de mi hermana. Lo que pasa es que ella es tonta y sigue con él».
La adolescente rumana llegó hace unos días a Grado para ocuparse del cuidado de su sobrina mientras su hermana trabajaba como limpiadora en varios hogares de la zona y su cuñado está empleado de albañil. Sin embargo, ayer la pasión pudo más que las responsabilidades familiares y, tras dejar a su sobrina en la guardería, se reencontró en Grado con su novio, que reside en San Clemente (Cuenca). Se fueron juntos en el coche de él. Después de que su otra hermana la avisara por teléfono de las intenciones de huir de la menor, Adriana volvió corriendo a su casa al mediodía. Pero ésta ya estaba vacía.
«Estaba todo revuelto, ella había cogido toda su ropa y sus cosas», explicó Adriana Salomón, desesperada porque su hermana no entiende que tiene que olvidarse de «la persona que la hace sufrir». Ahora sólo quiere olvidar este mal trago a costa de la menor.