J. A. G.
Una única ordenanza regulará todas las actividades relacionadas con la producción y gestión de residuos en el término municipal y la limpieza y el ornato de las vías públicas. La Concejalía de Medio Ambiente entregó el jueves un borrador a los grupos de oposición con el objeto de recogen aportaciones y poner en marcha la nueva normativa antes del verano.
«El objetivo es poder aprobar esta nueva Ordenanza en el próximo Pleno del mes de abril, a ser posible», anunció el concejal de Medio Ambiente a los grupos políticos. Juan Dúo prevé convocar una nueva sesión de trabajo a primeros de mes «para poder eliminar, añadir, ampliar, corregir y debatir aspectos que estén incluidos en este borrador o que pudiera ser interesante incorporarlos como nuevos».
El texto consta de 48 páginas divididas en cuatro títulos y viene a regular desde el servicio de recogida de basuras domésticas, pasando por todo tipo de residuos urbanos normales o especiales, desde clínicos a industriales, pasando por muebles y enseres, residuos procedentes construcciones y demoliciones, hasta animales muertos, domésticos o no, o subproductos de carnicerías, pescaderías o incluso estiércol.
La normativa especifica las condiciones de recogida de residuos selectivos (vidrio, papel y cartón) y dedica todo un título, el tercero, a las normas relativas a la limpieza pública. En este apartado establece las condiciones que imperarán para los edificios en construcción, el depósito, la carga y descarga de materiales y la manipulación de residuos o incluso la instalación de hormigoneras. Establece por ejemplo la obligatoriedad de limpiar los espacios ocupados habitualmente por vehículos de tracción mecánica por parte de los responsables de los establecimientos e industrias que los utilicen para su servicio, y enumera una serie de prohibiciones generales que van desde el derrame de agua sucia en cualquier vía pública, pasando por la limpieza de animales o la reparación y mantenimiento de vehículos.
Obliga igualmente al cerramiento, limpieza y mantenimiento de solares y determina la responsabilidad de la limpieza de las calles a los protagonistas de cualquier manifestación pública, desde los organizadores de una boda que ensucien las calles, pasando por los distribuidores de publicidad o por los circos y teatros ambulantes. Para colocar publicidad y repartir octavillas será precisa una autorización municipal.