J. A. G.
Ángel Villar Pérez es desde anoche presidente «de iure» de CEOE-Cepyme Benavente. Fue elegido «por aclamación» al no haber concurrido ninguna otra candidatura al proceso electoral. Bajo la presidencia del responsable de la patronal zamorana, Ángel Herrero Magarzo, y del secretario general de la organización, Luis de Luis, los presentes estuvieron de acuerdo en dar por vencedora a la única lista y no realizar, por innecesaria, una votación formal.
La asamblea electoral se desarrolló en cualquier caso con escasa presencia de socios. El auditorio presente lo constituían los miembros de la junta directiva mayormente.
Así las cosas, de esta forma finaliza el polémico proceso electoral iniciado en el otoño de 2009, proceso que concluyó con unas elecciones fallidas protagonizadas por la candidatura autoproclamada alternativa. Las votaciones, que habían sido suspendidas por CEOE Zamora, se desarrollaron en plena calle y ante presencia de una notaria, que meses después, según fuentes de la patronal benaventana, aún no ha cobrado sus honorarios. En este tiempo, como ya anunció la pasada semana el todavía presidente en funciones, «el censo se ha estabilizado». La mayor parte de las altas registradas por la candidatura de Jaime González Estébanez durante la pugna electoral son hoy por hoy baja en CEOE-Cepyme Benavente, incluyendo algunos de los candidatos que la engrosaban. El número de socios que ayer tenían derecho a voto es similar al de otras convocatorias anteriores.
La junta directiva se reunirá en el plazo de una o dos semanas para planificar su calendario de trabajo en este 2010. A partir de ese momento iniciará diversos contactos institucionales, en principio con el Ayuntamiento de Benavente, aunque también mantendrá reuniones con las distintas formaciones políticas municipales, según precisó Villar.
Una de las primeras tareas que desarrollará la actual junta directiva será la modificación de los estatutos, vigentes sin cambios desde 1989. Los estatutos obligan a renovar parte de los miembros electos de la junta directiva cada cierto tiempo dentro del mandato y determinan también que el periodo de Gobierno de las juntas directivas sea de un trienio. Con la modificación, según Villar, se pretende unificar la elección de todos los miembros a efectos temporales y establecer los periodos de mandato en cuatro años en lugar de tres como en otros órganos de gobierno similares.