M. A. CASQUERO
«Me costó rescatarlos por las cocinas» advertía ayer una de las monitoras de los talleres de memoria que se imparten en el municipio de Santibáñez de Vidriales, aludiendo a la falta de empuje en un principio para que los mayores asistieran a este programa. Las reticencias del primer momento se han visto superadas con la numerosa participación en la actividad.
En torno al centenar de personas mayores del municipio de Santibáñez de Vidriales vienen participando en las sesiones de ejercitación de la memoria. Más de una decena de vecinos por cada una de las ocho localidades que componen el Ayuntamiento vidrialés asisten a los talleres de memoria organizados por el Punto de Información Juvenil. Durante tres días a la semana en cada localidad, el colectivo de mayores viene desarrollando actividades dirigidas por tres monitoras y encaminadas a aminorar el envejecimiento cerebral.
Con el objetivo de mantener en forma la memoria de los participantes en el programa, se desarrollan ejercicios de estimulación y ejercitación cognitiva a través de talleres grupales. Combinar la dieta sana y el ejercicio físico manteniendo una vida socialmente activa, así como realizar los ejercicios para mantener activa la mente, son los objetivos que persigue el programa dirigido al colectivo de mayores y emprendido desde el Ayuntamiento.
«Se nota que el coco sí camina más». Así resumía ayer una de las participantes en las sesiones impartidas en la localidad de San Pedro de la Viña elogiando los beneficios del programa iniciado el pasado mes de noviembre. Una de las monitoras resalta los beneficios apuntando al «temblor de las manos» cuando se inició la actividad, y «la soltura» manifestada con el transcurso de las sesiones.
A base de lecturas en grupo, comprensión lectora, manualidades, dibujos, ejercicios de punteado con lápices y rotuladores, papiroflexia, puzzles, sopas de letras, crucigramas, así como charlas, chistes, y en definitiva la convivencia a nivel de grupo, los participantes en el programa de ejercitación de la memoria hacen notar su validez personal en la comunidad en la que se encuentran inmersos.