M. A. CASQUERO
Manganeses de la Polvorosa quiere acogerse a un convenio de colaboración como los que la Junta de Castilla y León viene poniendo en marcha para la recogida de aceites vegetales. Este municipio dispone desde hace un año con este servicio en régimen de alquiler del contenedor instalado en la plaza, precisó ayer la alcaldesa Micaela Bécares. El Ayuntamiento abona una cantidad mensual de 70 euros por la recogida de los aceites de cocina, según se establece en el convenio firmado en su día hace ahora un año entre el Consistorio y la empresa Reciner, una de las dos gestoras autorizadas por la Junta en la Comunidad Autónoma. Precisamente el personal de este gestor de residuos es quien se encarga de retirar los recipientes arrojados al contenedor por los vecinos de Manganeses y ello con una frecuencia variable, en función del uso vecinal.
Manganeses se convirtió hace un año en el primer municipio de la comarca en contar con este servicio. En breves fechas se sumará Benavente gracias al convenio a firmar con Asprosub. La línea de convenios es la que está barajando ahora mismo el Consistorio con el fin de paliar el coste del servicio. La Junta de Castilla y León viene suscribiendo convenios de colaboración pero eso si, para municipios mayores de 20.000 habitantes, que en el caso de esta provincia, afecta únicamente a la capital. Este diario ha podido conocer que representantes de la empresa Reciner, autorizada por la Junta como gestora de residuos para aceite vegetal usado, va a mantener un encuentro con responsables de la Diputación para intentar llegar a un convenio de colaboración que se haga extensivo a los pequeños municipios de la provincia.
Con este servicio implantado en Manganeses, los vecinos vierten el aceite de cocina en un recipiente de plástico y con tapón de rosca que depositan en el contenedor a través de una ventanilla.
Previamente desde el Ayuntamiento se realizó una campaña de concienciación a la ciudadanía a través de bandos municipales advirtiendo de los perjuicios que provoca al medio ambiente el vertido de este residuo y cómo con el reciclaje del aceite se consigue un carburante mucho más ecológico que los tradicionales de origen fósil.
Los cálculos estadísticos que maneja este gestor de residuos arrojan una nada desdeñable cifra de generación de aceite doméstico de cuatro litros por persona y año o un litro por familia al mes.
En el contenedor de color naranja instalado en la plaza de Manganeses, junto al resto de contenedores, se llegan a arrojar un buen número de recipientes de plástico, generalmente botellas, conteniendo el aceite usado en las cocinas.
Los vecinos de Manganeses de la Polvorosa son pioneros en la provincia en el reciclaje de este tipo de residuo evitando así la contaminación originada por el aceite en bienes tan imprescindibles como el agua.