Una hipótesis que se convertiría en real sólo si aumenta el número de alumnos y existe la garantía de que haya un mínimo de ellos que se presenten a las pruebas.
La crisis ha influido notablemente en ese aumento del número de alumnos matriculados en los estudios universitarios, especialmente en el caso de los estudios a distancia. Así lo aseguró Juan Andrés Blanco, que reconoce que el crecimiento del alumnado en la subsede de Benavente se debe a las circunstancias económicas, al igual que en el caso de la sede de Zamora, que cuenta con 248 más que el curso anterior. «La tendencia viene de años anteriores y no sólo por la crisis, pero los estudios a distancia cuentan este año con 20.000 alumnos más en todo el país, y parece que las circunstancias económicas y sociales están empujando a los alumnos a matricularse», señaló. Es una tendencia «que se observa en todos los países desarrollados y en los que existen universidades específicas a distancia».