J. A. G.
El Centro de Interpretación de los Ríos, la obra estrella del PSOE durante el pasado mandato junto con el Centro de Negocios, costó un 47% más en el edificio y otro 37% más en el equipamiento según la contabilidad municipal. El gasto rebasó el presupuesto desde el primer momento y según las consultas realizadas por este periódico a la empresa adjudicataria y pese al sobrecoste ya conocido, podría aún haber unidades de obra ejecutadas por terceras empresas ajenas al presupuesto del proyecto y presuntamente consignadas aparte.
Es un secreto a voces que el ex arquitecto municipal, que diseñó el edificio y que lo dirigió con un celo faraónico, tomó también numerosas y «caprichosas» decisiones relacionadas con la construcción y con el equipamiento, como han confirmado otros técnicos municipales y tal y como recoge por otra parte la demanda de la constructora Villar y Vara contra el Ayuntamiento, pendiente de resolución en la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
Ahora se ha sabido, gracias a la correspondencia municipal con el ex técnico tras su salida del Ayuntamiento, que cuando se le pidió que firmara el final de obra porque sólo existía una recepción parcial, José Juan Barba «se mostró dispuesto a hacerlo a cambio de cobrar los honorarios por la diferencia», a pesar que no la había reconocido, según las cartas que obran en posesión de la Alcaldía.
Del mismo modo, el equipo de Gobierno del PP se vio obligado en una visita de los socios del programa transfronterizo a «improvisar» carteles informativos porque los originales no aparecían. El técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento, Pedro Castrillo, había empleado meses en su elaboración y los había guardado en CDs que el ex arquitecto municipal «se llevó consigo», según la Alcaldía. El alcalde se los reclamó por carta. Barba respondió que los enviaría «a cambio de 12.000 euros». El Ayuntamiento ha tenido que volver a encargar a una empresa de León los paneles, las fichas de los animales y las fotografías.
Fuentes municipales, que no descartan emprender acciones legales contra el ex técnico, han recordado estos días que las obras de inmueble no se concluyeron hasta hace semanas y que los problemas de humedades y filtraciones de agua y el hecho de que el edificio se haya construido sin aislamiento, supondrá unos costes de mantenimiento y de reparación «descomunales» para las arcas de Benavente.
Meses antes de la reciente apertura del edificio al público «había veinte goteras y filtraciones en las paredes de hormigón» debido al «diseñó de las cúpulas de el edificio por donde se filtra el agua».