MIRIAM SOTO
Carlos Villar, ingeniero de Montes y especialista en la plantación de chopos, inauguró ayer las I Jornadas de Ecología y Medio Ambiente celebradas en el Centro de Interpretación de los Ríos de Benavente con una radiografía de la situación actual del sector en la comarca.
-¿Qué papel tiene la comarca de Benavente y Los Valles en cuanto a la populicultura?
-La comarca de Benavente y los Valles es muy importante en cuanto a las plantaciones de chopos porque tiene una producción muy alta, que supera con creces la media del resto de Castilla y León, y muy destacable también a nivel nacional. Muchas entidades públicas dependen en gran parte de los ingresos procedentes de la venta de la madera de los chopos.
-¿Cuál es la repercusión económica de esta actividad en Benavente?
-La producción de las choperas de la comarca supone anualmente unos ingresos de cuatro millones de euros. Ahora mismo es una fuente de ingresos muy importante para las entidades públicas. En un futuro, si se aumenta la superficie de plantaciones, crecerán también los beneficios económicos, tanto para las administraciones a diferentes niveles, ya que gestionan actualmente la mitad de las choperas, como para los propietarios privados.
-¿Puede llegar a ser una alternativa a la agricultura?
-Ahora mismo sería un complemento a la actividad agraria, hoy por hoy no se dan las condiciones para que se deje de cultivar y esos terrenos se dediquen a la plantación de chopos. Aunque en un futuro podría darse, si se desarrollan plenamente las posibilidades productivas de los chopos.
-¿Cómo afectaría al desarrollo de la comarca?
-Si en la comarca se crean plantas de producción de biomasa, las choperas se convertirán aún más en un importante recurso económico para el desarrollo de la zona si se decide destinar la producción de chopos a la fabricación de esa energía. Si se potencia este tipo de plantación se estará fomentando el desarrollo económico de la comarca, porque se requiere mucha mano de obra para un aprovechamiento óptimo de las choperas. No es una solución a todos los problemas, pero si podría ayudar al desarrollo de la comarca.
-¿Cuál es el futuro de las plantaciones de chopos?
-A corto plazo se producirá una variación de los clones, para abrir paso a otros más productivos y que toleran más tipos de suelo. Con el paso del tiempo servirán para la producción de biomasa, y si se consiguen clones genéticamente más productivos, las plantaciones se harán con ese tipo de chopos y no con los actuales.
-¿En qué momento se encuentran esas investigaciones?
-Ya se están produciendo chopos destinados a filtrar del suelo un metal determinado. En España ya se está avanzando en estas investigaciones, aunque no tanto como en otros países. Pero se puede decir que parte del futuro de las plantaciones de chopo pasan por estas técnicas de recuperación del entorno natural. Lo mismo ocurre con las plantaciones bioenergéticas.
-¿Cómo han afectado las choperas al entorno?
-Creo que de una forma muy positiva. Desde luego, pese a lo que se pueda creer, es mucho menos perjudicial que la actividad agraria, se utilizan menos fertilizantes y menos insecticidas. Se puede decir que una plantación de chopos aporta más beneficios que el cultivo agrícola. Ya no se hace roturación de vegetación natural para poner chopos. Los chopos, tal como se están gestionando actualmente, no son perjudiciales ecológicamente y respetan totalmente la vegetación de ribera.
-¿Qué conclusión se puede sacar del estudio realizado de las choperas de la comarca?
-Afortunadamente, en esta comarca se tiene muy bien asumida la importancia de la vegetación de ribera, y no sólo no disminuye la plantación de ribera, si no que está aumentando. La zona del Órbigo es la que está más desarrollada en este sentido, porque los particulares ya están poniendo muchas plantaciones, no sólo es el Ayuntamiento.
-¿Qué mejoras deberían realizarse?
-La principal es que hay que intentar expandir el chopo o álamo de país, porque actualmente se encuentran en unos niveles ínfimos, pese a la extensión que ocupan las choperas en la zona. Es algo que ocurre en toda España y Europa, no sólo aquí. Sí es verdad que se están llevando a cabo unos programas de conservación genética del chopo del país que impiden que se sustituyan por especies foráneas, pero hay que expandir más este tipo de plantaciones.
-¿Qué beneficios, al margen del económico, tiene la plantación de chopos?
-El beneficio económico es el principal, pero la populicultura tiene una función muy importante en el entorno natural, de estratificación de suelos y de eliminación de la contaminación que llega de las zonas agrícolas. Si la populicultura se desarrolla racional no tiene porqué tener ningún perjuicio ecológico, más bien al contrario.
Carlos Villar, Salamanca (1961)
Ingeniero de Montes del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, forma parte también del Grupo de trabajo de la Comisión Nacional del Chopo. Carlos Villar lleva años estudiando las plantaciones de chopo y la vegetación de ribera en la comarca de Benavente y Los Valles, de las que ha realizado un exhaustivo inventario y análisis. Ha desarrollado su carrera en el sector forestal realizando proyectos sobre la vegetación del entorno de los ríos, la adecuación de los márgenes, y las plantaciones de chopos.