M. A. CASQUERO
La vuelta a la normalidad de las aguas en el cauce del Tera, después de las recientes anegaciones, pone de manifiesto las huellas dejadas sobre la estructura del puente en Camarzana, en la zona de ocio de «La Barca». Las aguas llegaron a inundar verdaderas creaciones artísticas plasmadas sobre las pilastras del viaducto en el que se encuentra la carretera autonómica ZA-105 desde Camarzana al término de Ferreras de Abajo, en su entronque con la N- 631.
Las cuatro pilastras del puente e, incluso, sus dos estribos vuelven a cobrar vida con los rayos del sol proyectados sobre las cristalinas aguas. Los muros de hormigón que sirven de apoyo a la plataforma viaria y entre los que discurren las aguas del Tera se han convertido en museo pictórico al aire libre por parte de grupos de jóvenes. Las recreaciones graffiteras y mensajes reivindicativos se mezclan con murales pictóricos. El paso del graffitti al escenario pictórico, impulsado por los jóvenes madrileños con vinculaciones familiares en Pozuelo y Camarzana, Oscar Pérez Posado y Carlos Martínez, les ha llevado a plasmar sobre el frío hormigón el retrato de una niña de siete años. La joven sirena que se refleja sobre las aguas del Tera, Nerea es su nombre, ya ha conseguido llamar la atención a no pocos vecinos y curiosos. Los aerosoles de colores, manejados por estos dos jóvenes, han recreado el fiel retrato de la sobrina de Oscar que ya ha conseguido ser objeto de los flases de las cámaras.
Los dos jóvenes que regentan un estudio de diseño en la villa madrileña de Alcorcón decidieron un día dejar el graffiti coincidiendo con su proceso de «maduración pictórica», advierte Oscar Pérez.
Desde su estudio de diseño y dibujo, Southink, en la localidad alcorconera, se prepara ya de cara al verano una cita cultural en Camarzana teniendo como escenario el puente sobre el río Tera. No en vano, ya han mantenido contactos con el alcalde de Camarzana para llevar a cabo un proyecto cultural implicando a niños y jóvenes en el revestimiento artístico de las pilastras del viaducto. «Se trata de que la estructura que surge de las aguas cobre vida», resaltaba ayer el joven artista Pérez Posado pretendiendo ya sentar las bases del evento en la próxima Semana Santa. Sería el Ayuntamiento, en el caso de organizar la iniciativa juvenil, quien tendría que solicitar permiso a la propiedad del puente, en este caso a la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León ya que el propio Consistorio no tendría nada que decir al respecto, sólo apoyar el programa. La bajada del nivel de las aguas del cauce en la época estival facilitaría los trabajos sobre los muros de hormigón.
El área recreativa y de ocio «La Barca» se convertiría así en un estudio didáctico donde las cristalinas aguas del Tera servirían de espejo de un variado cromatismo.