M. S.
La temporada teatral comenzó ayer en el «Reina Sofía» de Benavente con la obra «Ping, el pájaro que no sabía volar», una representación puesta en escena por la compañía «Títeres de María Parrato» que hizo las delicias del público que asistió al espectáculo, especialmente de los más pequeños.
La obra, que recibió en 2007 el Premio Max al mejor espectáculo infantil, combina técnicas variadas, logrando un espectáculo complejo en la sencillez de un espectáculo de títeres. El mundo del «clown» y el de la máscara se fundieron en este espectáculo para dar vida al personaje protagonista, un pingüino que se intenta adaptar a un medio tan hostil como es el Antártico y sueña con poder volar con otros pájaros. La música y las imágenes juegan un papel fundamental en la representación de esta historia dedicada a los más pequeños.