M. A. C.
Unas 200 personas, entre adultos y niños, se dieron cita ayer en la IV Jornada de micorrización de plantas forestales con hongos comestibles, desarrollada en Quiruelas de Vidriales. Los participantes realizaron una plantación de 275 pinos piñoneros y resineros micorrizados con níscalo (lactarius deliciosus ) en terrenos municipales del pago de «Valdevacas», al otro lado de la autovía.
La jornada organizada por el Servicio de Agricultura de la Diputación y el Ayuntamiento en colaboración con la asociación micológica zamorana contó con un amplio programa de actos con el fin de dar a conocer la importancia de la micorrización, «tanto por los beneficios ambientales que supone, como por su repercusión en los aprovechamientos micológicos en la economía local», al decir del responsable del Servicio de Agricultura de la institución provincial, el diputado José Luis Pernía.
Sobre los aspectos económicos hizo hincapié el experto en el sector micológico, Arturo Esteban Alvarez, (nacido en la localidad aneja de Colinas de Trasmonte), con una dilatada experiencia en desarrollo micológico cimentada en su relación laboral con la empresa Arotz de Soria y actualmente como director del proyecto «Myas Regulación y Comercialización» (MYAS RC) desde CESEFOR (Centro de Servicios y promoción del sector forestal y su industria en Castilla y León). A este proyecto ya se adhirió la Diputación de Zamora y está previsto que finalice en 2013 con el objetivo, además de conseguir una marca de calidad para la Comunidad, de regular y ordenar la recolección de una manera sostenible, evitando la sobreexplotación y estableciendo mecanismos que permitan la sostenibilidad para el futuro.
Arturo Esteban, en su ponencia, repasó la historia cuando a partir de los años sesenta se instalaron las primeras industrias dedicadas a transformación y comercialización de los productos. En Soria nacía la primera explotación micológica que se extendió más tarde por el territorio nacional. «La Comunidad de Castilla y León está un peldaño más en la explotación micológica que cualquier otra Comunidad. Todos se están fijando en nosotros», aseguró el ponente quien no dudó en resaltar una «mayor importancia en los recursos que conlleva el valor añadido de las setas que la propia madera». Arturo Esteban fue el encargado de introducir a los participantes en el oscurantista mercado trufero con una ponencia sobre «Comercialización de la trufa negra como ejemplo de aprovechamiento micológico sostenible y motor de desarrollo rural».
Mientras se desarrollaba la charla informativa, los más pequeños realizaron talleres para lograr un mayor conocimiento de las setas. Por grupos de edad, miembros de la asociación micológica zamorana, se encargaron de que los niños se iniciaran en la identificación de las especies micológicas realizando fichas con los ejemplares aportados para la ocasión. Otro tanto se hacía con otro grupo acometiendo un taller de cocina micológica donde los más pequeños se encargaron de elaborar un rissoto a base de arroz con champiñones, adentrándose en un improvisado fogón.
Posteriormente, todos juntos, mayores y pequeños, se aprestaron a realizar la plantación de 275 unidades de pinos aportadas por la Diputación.
Los participantes en la IV Jornada de micorrización degustaron en convivencia una comida micológica en el restaurante «Rías Baixas» de Quintanilla de Urz.