J. A. G.
Cuatro personas, posiblemente dos hombres y dos mujeres, fueron detenidas ayer en la ciudad en el marco de una investigación de la Guardia Civil que seguía la pista a los presuntos atracadores de una joyería de Valencia de Don Juan (León) desde el pasado 7 de octubre.
Las detenciones, de las que apenas ha trascendido información, se produjo ayer en Benavente, posiblemente en un domicilio, y fueron fruto del trabajo de colaboración realizado por las comandancias de la Guardia Civil de León y Zamora, según informó la subdelegada del Gobierno en Zamora, Pilar de la Higuera. La subdelegada avanzó de hecho estos datos en una rueda de prensa en Zamora para informar de una operación antidroga protagonizada por la Policía Nacional.
Los detenidos, según precisaron distintas fuentes, habrían sido trasladados a León tras finalizar el operativo.
El atraco en la joyería de Valencia de Don Juan se produjo sobre las seis de la tarde, cuando varios individuos accedieron al establecimiento, situado en la plaza de Santa María de Valencia de Don Juan, amenazaron al dueño y le golpearon en la cabeza.
En concreto, pudieron ser dos hombres y una mujer de cabello rubio los que accedieron al establecimiento, «Joyería Ramón», según informó entonces la prensa local citando testigos presenciales. Los autores del atraco abandonaron la joyería andando y se subieron posteriormente en un vehículo de color negro de la marca Opel. Al parecer el vehículo lucía placas de matrícula con diferentes guarismos delante y detrás, lo que también llamó la atención de los testigos.
De hecho, según el Diario de León, el atraco en la vecina localidad leonesa se produjo al lado de la oficina del alcalde de la localidad, Juan Martínez Majo, que llegó a presenciar la huida de los atracadores y telefoneó al Servicio de Emergencias tras comprobar que el joyero había resultado herido. Los atracadores habrían golpeado al hombre, de 54 años de edad, con el reverso de un hacha abriéndole una brecha en la cabeza. El joyero tuvo que ser trasladado al complejo hospitalario de León.
Las pistas de los atracadores resultaron ser más que suficientes para que la Guardia Civil tardara poco más de un mes en dar con su paradero.