M. A. CASQUERO
Las pruebas de estanqueidad del tejado del edificio del Centro de los Ríos es el último escollo para la inauguración de este espacio dedicado a la naturaleza cuya apertura estaba prevista para este pasado verano. Técnicos de la oficina de obras del Ayuntamiento y personal del cuerpo de bomberos procederán en los próximos días a comprobar que el tejado del inmueble es estanco y que se ha efectuado la impermeabilización, adelantó el concejal de Medio Ambiente, Juan Dúo.
Una vez completada la instalación eléctrica con el correspondiente boletín de enganche por parte del Servicio Territorial de Industria, la dotación de los equipos de aire acondicionado y la calefacción del recinto, «la inauguración está pendiente de un hilo», confesó Dúo sin atreverse a fijar una fecha para el acto inaugural, aunque todo apunta a que ésta sea inminente.
Desde el Area municipal se han completado las instalaciones del espacio con paneles informativos y ya se ha diseñado un programa de actividades que iniciará su andadura una vez se inaugure el Centro de los Ríos. Entre esta programación de actividades se incluyen visitas de escolares y de diversos colectivos ciudadanos.
El Centro de los Ríos será un escaparate de las cuencas que confluyen en la comarca, incidiendo en el agua como eje fundamental y la vida que aporta . Así, el agua, la flora, la fauna, la geología, el hombre y el río son objeto de atención del futuro espacio museístico y aula de la naturaleza. Una sala de exposiciones apoyará las actividades que se refieren a cada uno de los ejes fundamentales. El inmueble cuenta además con instalaciones de apoyo e información a los visitantes, además del apoyo logístico y administrativo del funcionamiento del centro y actividades previstas de desarrrollar.
Para llegar hasta aquí se ha recorrido un largo proceso que ha contado con las críticas del grupo municipal socialista cuyos representantes han venido cuestionando al equipo de gobierno popular las demoras en que el Centro de Interpretación iniciase su andadura. Las obras se iniciaron en el anterior mandato socialista dentro del marco de financiación del programa Interreg III, encaminado a crear una serie de infraestructuras medioambientales a ambos lados de la frontera hispano-lusa.