A. M. / U. F
José Lafuente Martínez, «Pepe», niega su relación con el narcotráfico y explica que cuando realizó un viaje a Valencia para comprar 7.000 euros de cocaína lo hizo porque quería esa droga para consumo propio. Fuentes próximas al acusado de blanquear dinero procedente del narcotráfico aseguran que la Guardia Civil no encontró la droga que buscaba en la casa que Lafuente tiene en Quintanilla de Urz. Sobre esta vivienda, desde el entorno del detenido afirman que la compró por su proximidad a un importante coto de caza, ya que los gestores cinegéticos de esta zona exigen tener una casa en la zona para poder practicar este deporte.
Al parecer, antes del registro de la casa que José Lafuente Martínez tiene en Quintanilla de Urz el pasado miércoles, la Guardia Civil requirió la presencia de algún representante municipal para aclarar la titularidad de los terrenos donde se levanta la casa propiedad de José Lafuente. Aclarada la cuestión, se inició el registro que, según parece, no dio los resultados que pensaba la Guardia Civil.
Tras la declaración de «Pepe» en el sentido de que había ido a comprar a Valencia cocaína para consumo propio, el abogado defensor, según fuentes del entorno del detenido, ha solicitado un informe forense que acredite la supuesta adicción del hombre a la cocaína, y que explicaría las pequeñas cantidades de esta droga que al parecer ha encontrado la Guardia Civil durante los últimos días.
No obstante el juez de Cambados Juan Carlos Carballal, el fiscal antidroga, Marcelo Azcárraga, y el Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil no tienen duda de que Lafuente y su grupo se dedicó al narcotráfico.
Según fuentes de la investigación consultadas el grupo compraba en Venezuela o Colombia cocaína a precios bajos -unos 3.000 euros el kilo- y luego la vendía muy «cortada», de modo que obtenían grandes ingresos. Al parecer, incluso existe la sospecha de que alguna gente se sintió engañada por Lafuente y sus hombres, y que algunos cárteles colombianos están muy molestos con la banda arousana. Otro argumento que maneja la Guardia Civil y el Juzgado para sostener la acusación de narcotráfico es que Juan Enrique C.I., un hombre ya fallecido, que era amigo de Lafuente -los investigadores le consideran su mano derecha en la trama- fue condenado a prisión en Ibiza por posesión de un kilo de cocaína. La viuda es una de las detenidas.
Los investigadores consideran que la de «Pepe» Lafuente es una banda muy agresiva, como demostraría la intervención de pistolas, escopetas y machetes en un zulo que tenía bajo la mesa de billar de su casa de Sisán (Ribadumia) por el que se le imputará un delito de tenencia ilícita de armas.