J. A. G.
Las cifras del paro volvieron a ser demoledoras en octubre. Sesenta trabajadores más engrosaron las listas del INEM en la ciudad, que en el último año ha acumulado nada menos que 511 desempleados más.
La tasa de desempleo también batió un nuevo récord. En octubre, catorce de cada cien personas en edad de trabajar (con entre 15 y 64 años de edad) estaban en paro. La tendencia bajista del verano quedó hecha añicos en septiembre y se ha agravado aún más en octubre. Si el desempleo crece en noviembre y en diciembre al ritmo que lo ha hecho en septiembre e y octubre, podría afectar antes del cambio de año a casi 2.000 personas.
En octubre el paro fue moneda de cambio en todos los sectores de actividad. La sangría de parados es menor en la agricultura y en la industria; ligeramente mayor en la construcción y en el colectivo de personas que buscan empleo por primera vez. Pero donde vuelve a ser preocupante es en el sector servicios. El motor económico local, que en el mes de mayo había batido un récord al afectar a 1.044 personas, ya acumula en su cuenta particular 1.062 desempleados, nada menos que al 58% de todos los parados de Benavente.
Como viene ocurriendo en Benavente desde hace meses, las mujeres siguen siendo las más perjudicadas por la crisis económica a efectos de desempleo. De cada diez parados seis son mujeres, aunque los sesenta desempleados registrados en octubre se repartieron por igual entre ambos sexos. El perfil de un desempleado en la ciudad sería en al menos un 50% el de una mujer con entre 25 y 44 años de edad.