M. A. CASQUERO
El Ayuntamiento de Santibáñez de Vidriales tendrá que decidir esta mañana sobre la adjudicación del contrato de mantenimiento del servicio de abastecimiento de agua en aplicación del programa de vigilancia sanitaria sobre el agua de consumo establecido por la Junta de Castilla y León. La Comisión Informativa de Servicios dictaminará la resolución entre la docena de empresas que han presentado ofertas al Consistorio. El asunto había quedado sobre la mesa en la pasada sesión plenaria para estudiar con detenimiento las proposiciones. En unos casos, las empresas concurrentes se circunscriben únicamente a la cloración y analíticas del agua y en otros, incluyen en sus propuestas el desarrollo global del decreto del programa de vigilancia sanitaria del agua de consumo humano que la Junta ha puesto en vigor y su protocolo de aplicación, que conlleva unos costos económicos a repercutir en los recibos del agua domiciliaria.
Las ofertas económicas oscilan entre los 4.000 euros anuales ( cloración y análisis) y los 17.500 euros (incluyendo también el mantenimiento) será. La resolución que salga de la Comisión de Servicios tendrá que ser aprobada en el Pleno extraordinario del viernes.
El caso es que el programa de vigilancia sanitaria del agua de consumo tendría que haber entrado en vigor el 1 de marzo, aunque una moratoria ha provocado su inicio a partir del mes de septiembre. Hasta hace más de dos años los servicios farmacéuticos venían realizando los análisis pasando este cometido a los Ayuntamientos aunque desde entonces cada uno ha venido clorando las aguas como siempre y ello, en la mayoría de los casos, sin realizar los análisis que los propios Ayuntamientos tendrían que aportar las muestras a laboratorios con los gastos que ello ocasiona.
En base a la atribución de competencias municipales, los Ayuntamientos son los encargados de ese control sin haber contado hasta el momento actual con una normativa al respecto. Por parte de la Junta se ha establecido un protocolo que lógicamente han de cumplir todos los municipios, pero es el caso que no se han contemplado los elevados costos económicos que ello ocasiona ya que dicho protocolo de actuación implica controles rotativos, así como en los casos específicos para determinadas industrias o actividades específicas como edificios públicos, industrias, etc. Otro tanto se ha de hacer con particulares.
El caso es que en los Ayuntamientos que dispongan de varios puntos de captación y sus correspondientes equipos cloradores por núcleo de población, como es el caso de Santibáñez de Vidriales, la empresa que se haga cargo del servicio tendrá que realizar muestras individualizadas para remitir a un laboratorio.
Además, en el caso de Santibáñez se tendrían que aplicar protocolos para industrias cárnicas, queseras y demás que en cada caso exige la Administración Autonómica para el desarrollo de su actividad.