J. A. G.
El Ministerio de Fomento ha dado por finalizada la primera fase de los trabajos de acondicionamiento y pavimentación del viejo puente romano de Castrogonzalo, la vía de servicio que conecta el tráfico agrícola con Benavente sobre el río Esla a través del camino de Torrizales, recientemente asfaltado también por la Junta.
La empresa adjudicataria de estas obras acometió la limpieza y el sellado de grietas en las paredes del viaducto y rejuntó los sillares aplicando un tratamiento de hidrofugación para retrasar la aparición de filtraciones. Esta ha sido parte de la labor realizada desde mediados de septiembre hasta mediados de octubre, momento en que el viaducto fue reabierto de nuevo al tráfico. En ese tiempo, la vía permaneció cortada. En una segunda fase se prevé asegurar dos pilastras descalzadas del puente, según explicaron fuentes de la empresa a finales de septiembre.
La actuación ha incluido la limpieza y desbroce de vegetación en los tajamares del viaducto, la mejora del firme y la dotación de una nueva capa de rodadura. Junto al pasamanos de piedra del puente se han construido pequeñas canalizaciones para la evacuación de pluviales. La piedra fue limpiada con agua a presión.