J. A. G.
El Ayuntamiento de Benavente podrá limpiar los raíles del tren de vegetación, maleza y basura a su propia costa si así lo desea, pero no podrá soterrar las vías con zahorra hasta el límite del término municipal porque existe un estudio de viabilidad para la reapertura de la Palazuelo-Astorga que lo desaconseja. Dicho de otra forma, ADIF no tiene inconveniente en que el Ayuntamiento limpie el trazado con dinero de los benaventanos pero le prohibe soterrarlo para realizar un corredor utilizable porque, según afirma, el trazado está incurso en el estudio para reabrir la línea.
Esta es la respuesta que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias dio por escrito al Ayuntamiento de Benavente el mismo día que el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, reconoció ante el presidente de la Diputación y la alcaldesa de Zamora que el citado estudio de viabilidad nunca se llevó a cabo. Morlán admitió (ver edición del 29 de octubre) que aunque el Senado aprobó una enmienda de un millón de euros a propuesta del PSOE y de Izquierda Unida, el estudio jamás se encargó.
La Concejalía de Medio Ambiente había pedido al ADIF que se pronunciase sobre la cesión del muelle de carga de la estación, de la vivienda de los guardas del paso a nivel de la Pradera, y también sobre la limpieza y soterramiento del trazado hasta los límites del término. ADIF sólo respondió a esta última cuestión esgrimiendo un estudio que al parecer no existe para justificar su oposición a la petición municipal, según explicó el titular del área, Juan Dúo.
El estado de abandono y deterioro del trazado ferroviario no sólo es evidente por la jungla de vegetación y maleza que ocupan los raíles, sino por la desaparición de todas las chapas y protecciones de metal existentes en los puentes. Algunos ayuntamientos, como el de Villanueva, han intentado denunciarlo sin éxito. En la imagen estado de uno de estos puentes. Las chapas de protección sobre las traviesas desaparecieron hace tiempo y existe riesgo de caer al vacío.