M. A. CASQUERO
La sociedad «Benaventera», en la localidad de Micereces de Tera, está apostando por diversificar la gama de productos con la salida al mercado de 10.000 tarros de mermeladas de pimientos, tomate verde, de uva y de cebolla. La novedad fue ya presentada en la Feria benaventana contando con «el buen recibimiento del público», aseguró ayer uno de los copropietarios de la firma, Juan Brel. Los productos recogidos de productores de la zona se elaboran de forma artesanal, en una sartén, cociéndolos a fuego lento sin utilizar ningún tipo de aglutinante ni espesante», asiente Brel quien no dudaba ayer en recomendar la mermelada de pimientos para acompañar con queso fresco, la de tomates con la cecina, la de cebolla con carnes de caza y la de uva y tomate verde como cualquier mermelada para el desayuno.
Benaventera constituida en el 2007 por cinco socios: la cooperativa TEO y otros cuatro a título particular, Juan Brell, Isaías Furones, Aránzazu Arteaga y Flor Martínez, cuenta con el sello de artesano y el de Tierra de Sabor, sacando al mercado en torno a 15.000 tarros de productos al año, en los que el pimiento de los Valles es la estrella. Los excedentes de pimientos asados procedentes de la cosecha del pasado año han provocado que en la presente campaña no se hayan asado más morrones en las instalaciones.
La sociedad que ha venido introduciéndose paulatinamente en el mercado a través de tiendas delicatessen, restaurantes de ciudades de la región y de otras comunidades autónomas del país y algunos lugares de la comarca, tiene sin embargo un problema añadido que es encontrar una distribuidora de sus productos, ya que aún siendo de alta calidad, «resultan un poco caros», confesó este copropietario advirtiendo que «en un restaurante pides un plato de ternera alistana y te ponen para adornar un pimiento de piquillo de lata, y el comensal no dice nada. Así nos luce el pelo», explica. Y es que la elaboración artesanal del producto sumada a los elevados márgenes comerciales con los que trabajan la mayoría de distribuidoras, los elevados precios de los transportes, son factores determinantes.
El caso es que la firma que cuenta con cinco empleados, viene vendiendo paulatinamente toda la producción de puerros, de tomate frito, pimiento entrecallado, cebolla confitada y guindillas y ahora tiene el reto de la nueva gama de tarros de 200 mililitros de mermeladas. Desde «Benaventera» ya se viene trabajando para que sus productos sean incluidos en las cestas de Navidad.
A partir de diciembre comienza la recogida de los puerros, otro de los productos elaborados en la firma. En el caso de los pimientos, el proceso desde su llegada a las instalaciones pasa por el horno, la cinta transportadora, la peladora, el embotado y una posterior cocción en autoclave para la esterilización de los productos.
La Identificación Protegida del pimiento de los valles permitirá impulsar la divulgación del producto, aunque la denominación se refiere al pimiento fresco, a la firma le podrá repercutir en que sus tarros contienen pimientos elaborados con la IGP. Juan Brel apuesta por la venta del producto «donde se venda bien, que quizás no sea precisamente en la zona», asiente.