J. A. G.
Un joven de 23 años cuya identidad se corresponde con las iniciales J. J. H., se enfrenta a la imputación de un delito de Atentado a Agentes de la Autoridad, de otros dos delitos contra la Seguridad del Tráfico y a la imputación de un cuarto delito, esta vez contra el Patrimonio, tras protagonizar una peligrosa huida de un control de la Guardia Civil durante la madrugada del pasado día 3.
La Guardia Civil hizo pública ayer la historia de lo sucedido y la imputación de los cuatro delitos a este joven, que además de no tener carné de conducir, sustrajo presuntamente el vehículo que dio origen al resto de los hechos delictivos.
Al volante de un Ford Sierra de color rojo se saltó un operativo de inspección selectiva de personas y vehículos en el casco urbano. Los agentes de la Guardia Civil que prestaban el servicio, lejos de lograr que se detuviera, tuvieron que retirarse de forma precipitada de la vía para evitar ser atropellados.
«Durante su huida, el conductor cometió numerosas infracciones en materia de tráfico, conduciendo de forma temeraria y estando a punto de perder el control del vehículo en varias ocasiones», dice la nota de prensa difundida ayer por el Instituto Armado.
Momentos después, el coche fue localizado en una calle de la ciudad, mal aparcado y con las puertas cerradas,. Los agentes no encontraron en las inmediaciones ni a su titular ni a otra persona, pero las investigaciones permitieron dar con su identidad y permitieron su detención poco después. El joven ha pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Benavente.