M. A. CASQUERO
La población inmigrante residente en el municipio de Santibáñez de Vidriales ha logrado que el número de alumnos en el colegio «Sansueña» se mantenga. De los 110 escolares, desde los 3 a los 14 años de edad, matriculados en el presente curso en Infantil, Primaria y primero y segundo de la ESO, un 20% son alumnos de la población inmigrante, en su mayoría de países centro europeos y del norte de África. Concretamente 21 niños y niñas extranjeros asisten a las clases en el colegio vidrialés. En el presente curso académico, el ciclo infantil ha presentado un sensible repunte ya que han sido 12 los nuevos alumnos que se han incorporado al centro, configurándose el colegio vidrialés como uno de los de la zona que presenta la mayor ratio de incorporaciones. El centro «Sansueña» dispone de 28 alumnos entre los 3 y los 5 años de edad, el 25,5 por ciento de la población escolar.
La presencia de población inmigrante registrada en el municipio de Santibáñez propicia la pervivencia de las actuales unidades escolares que cuentan con 16 profesores, entre los que se encuentran los itinerantes que imparten música, religión, etc. Los alumnos inmigrantes proceden, casi de manera exclusiva, del municipio de Santibáñez donde se concentra una población de personal extranjero de 112 registrados en el Padrón, según los datos reflejados a fecha de ayer en el Registro municipal compuesto en su totalidad por 1.198 habitantes.
Si la localidad de Santibáñez es la que aporta un mayor número de alumnos al colegio «Sansueña», en segundo lugar y con diferencia se encuentra la de San Pedro de la Viña. El resto de localidades, tanto del municipio como del ámbito territorial del colegio, aportan un menor número de alumnos, incluso varias de ellas no disponen de niños en edad escolar. El ámbito territorial con presencia escolar en el centro «Sansueña» de Santibáñez lo integran Carracedo, Cubo, Ayóo, San Pedro de la Viña, Cunquilla, Quintanilla, Brime de Urz, Tardemézar, Moratones, Pozuelo, Alcubilla, Fuente Encalada, Rosinos, Uña, Brime de Sog y Santibáñez.