J. A. G.
La liquidación de la obra del Centro de Negocios sumará al menos otros 54.000 euros al sobrecoste del proyecto, próximo ya al millón de euros por los modificados de la urbanización y de la construcción del inmueble, que en este último caso se aprobó sin conocimiento del Ayuntamiento.
El Consistorio se encuentra a expensas de conocer los detalles de la liquidación y de los conceptos a los que obedece esta nueva cantidad para recibir los trabajos, que la empresa adjudicataria paralizó a finales del año pasado cuando estaban prácticamente terminados hasta tener una confirmación cierta de que iba a cobrar las obras realizadas.
Fuentes municipales explicaron ayer que tanto el Ayuntamiento como la sociedad del Parque Logístico están pendientes de un informe del director de la obra para poner fin a la historia de esta actuación cuyo coste tendrá que asumir el PLB pidiendo un crédito para pagar el sobrecoste del modificado de construcción (el de urbanización, de unos 400.000 euros se reconoció y abonó en su día) y la liquidación.
El precio del edificio se disparó en 430.192 euros a los que había que sumar otros 50.000 de la liquidación, sólo que está será finalmente de unos 100.000 euros con la última cantidad reclamada por la constructora. Si las cantidades que demanda la empresa en la liquidación están justificadas el Ayuntamiento las reconocerá y dará por zanjada la controvertida historia de uno de los proyectos estrella del PSOE durante el pasado mandato municipal junto al Centro de Interpretación de los Ríos.
La sociedad Parque Logístico había afectado la financiación de la parte municipal de la obra a la venta de las parcelas desarrolladas en el Parque Logístico. No se ha vendido ninguna y por este motivo tendrá que solicitar un crédito por un importe de medio millón de euros.
Al igual que el Centro de los Ríos, este proyecto se ha convertido en un quebradero de cabeza para el Consistorio que también estuvo a punto de terminar en los tribunales.
A finales de 2008 el Ayuntamiento optó por alcanzar un acuerdo con la constructora eludiendo así que la reclamación se fuera dirimida por la justicia. En el mes de septiembre la dirección de obra finales emitió un informe justificando la necesidad del modificado y el equipo de Gobierno reconoció la deuda que se reclamaba.
La decisión municipal se acogió a un artículo de la Ley de Crédito Presupuestario que reconoce el enriquecimiento injusto de la administración en aquellos casos en los que, existiendo un informe de la dirección de obra, se pruebe que las obras se ejecutaron, que su interés es público y que eran necesarias debido a causas imprevistas.
En concreto el informe justificó la necesidad de modificar el proyecto debido a que, para respetar las distancias legales con la autovía, era preciso «retranquear» la construcción del edificio, porque entre otras razones, el estudio geotécnico inicial ya no era válido y se encargó uno nuevo que aconsejó sustituir las zapatas de la cimentación.
El final de la historia del proyecto tendrá una solución similar a la adoptada con el modificado, aunque la cantidad resultante de la liquidación de la obra sea inferior a aquel.
El Ayuntamiento pretende que la dirección de obra justifique los imprevistos surgidos para reconocerla. Una vez que la deuda este reconocida el PLB tendrá que acudir a las entidades financieras para pagar el montante final que a priori parece que superará el medio millón de euros.