M. A. C.
Ochenta años se cumplieron ayer desde que la villa de Benavente consiguió el título de ciudad otorgado por el Rey Alfonso XIII. El 8 de agosto de 1929, la alcaldía recibió del monarca la concesión a la villa del título oficial de ciudad, por medio de Real Decreto emitido por el Ministerio de Gobernación de aquella época: «S.M. el Rey (q.d.g.) se ha servido expedir por este Ministerio el Real Decreto siguiente: Queriendo dar una prueba de Mi Real aprecio a la Villa de Benavente, provincia de Zamora, por el excelente desarrollo de su agricultura, industria y comercio y su histórico abolengo, vengo a concederle el título de Ciudad. Dado en Santander a siete de agosto de mil novecientos veintinueve. Alfonso. El Ministro de la Gobernación, Severino Martínez Anido. De orden de su Majestad lo comunico a V.S. para su conocimiento, el de la Corporación de la Presidencia y demás efectos. Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid, 8 de agosto de 1929. Firmado: Martínez Anido».
La villa de Benavente adquirió de esta manera un nuevo estatus en su organización político territorial, traducido en nuevos privilegios y mayores preeminencias.
Prosperidad
Comienza así en el municipio el paso del mundo rural al urbano en un momento de prosperidad patrocinado por la burguesía del momento y sostenido por el esfuerzo de los habitantes en la potenciación de la agricultura, la industria y el comercio.
Alfonso XIII, en su objetivo fundamental de «regeneración de la patria» reconoce con el título el esfuerzo de la pequeña urbe de Benavente por conseguir el progreso y la modernidad que se hizo palpable con obras públicas encaminadas a potenciar el bienestar social de la población con diferentes infraestructuras como la ampliación y mejora de aguas o la construcción del Teatro, actualmente denominado "Reina Sofía".
Benavente ha aprovechado en las últimas décadas su condición de cruce de caminos, acogiendo a numerosas infraestructuras logísticas.