MÓNICA CORDERO THOMSON
La X Feria del Libro de Benavente abrió ayer sus puertas con la presencia de once expositores. Entre ellos, los pertenecientes a las instituciones (Ayuntamiento de Benavente, Diputación de Zamora y Junta de Castilla y León) y el del CEB (Centro de Estudios Benaventano) Ledo del Pozo. El resto corresponde a libreros de la ciudad. El escritor zamorano Jesús Ferrero abrió el certamen, quien defendió el hábito de la lectura como «salud mental».
Poco después de las doce y media de la mañana se inauguró el certamen en la Plaza de la Madera (la ubicación de la mayoría de los actos previstos), con el pregón del zamorano Jesús Ferrero. El autor ya dio el pregón en la primera feria benaventana. En su discurso el autor de «El beso de la sirena negra» y de «Las trece rosas» habló sobre la importancia de leer y de los beneficios que conlleva. Ferrero destacó que «solamente ahora los libros son capaces de sacarnos del infierno. Si, del infierno de Dante. Si ponéis la televisión veréis que las noticias son incendios forestales y el paro. Con lo cual si esto sigue así, cualquiera que vea a diario los informes televisivos llegará a la conclusión que aproximadamente en diez años todos vamos a estar en el paro, y todos los bosques van a estar arrasados».
Para Ferrero «podéis salir de ahí, de este infierno de noticias catastróficas, podéis salir de la Divina Comedia de Dante gracias a los libros. Porque tu coges un libro, sea de la naturaleza que sea, puede ser un libro científico o un libro literario y una cosa te asegura ese libro, que es una especie de dios y te va a sacar del problema en que estas y te va a llevar a otra parte».
El escritor zamorano explicó que «los libros no sólo sirven para ilustrarnos e informarnos, sino que sirven para transportaron a otro lugar de una manera casi inmediata y con toda la potencia de la imaginación».
Para Ferrero, el hábito de la lectura también es necesario por «salud mental». Dio un consejo a los presentes, «tomaros la lectura como un descanso. No como un sufrimiento o como un trabajo más. Sino como ese lugar donde tu puedes descansar un momento durante el día y que te va a transportar inmediatamente a otro lugar».
El escritor confesó que lo que más le fascina de la lectura es «algo muy diferente» como es la conversación con un ausente, con un muerto. «La forma más religiosa y cabal que aún tenemos de seguir hablando con los muertos es a través de la lectura. Casi siempre cuando cogemos un libro o bien el autor está muerto o bien no está presente. En cualquier caso es un ausente. Leer es hablar con ausencias. Y sobre todo es hablar con los muertos».
Ferrero puso como ejemplo «El Banquete» de Platón. Señaló que «es un libro de perfecta actualidad, sigue diciendo muchas cosas a cualquier lector. No solo te informa de lo que los griegos entendían por el amor, incluso lo que hoy podemos entender por el amor en todas sus variantes. Sino que además estas hablando con un muerto, dialogando con él; con una persona que murió hace 2.400 años. Es una de las maravillas de la lectura».
«Con Platón–continuó– no solo estamos hablando nosotros, han hablado generaciones. Además los lectores añaden contenido al libro». Ferrero resumió al decir «que esto es lo que yo entiendo por el cuerpo místico en términos laicos. Es el gran corpus que van creado a lo largo de la Historia todos los autores y todos los lectores. Ese cuerpo es algo más. Es el eje mismo de toda cultura. Lo que entendemos por tradición, el mensaje que se van trasmitiendo las generaciones, está en nuestra cultura totalmente inseparable de nuestra tradición escrita, de nuestra tradición literaria».
Ferrero concluyó al pedir que «agradezcamos que exista la escritura, porque es justamente la escritura lo que permite que las generaciones vayan sintiéndose pertenecientes a la misma cultura a través del tiempo, la vayan enriqueciendo y vayan creando esa sensación de estar en un universo más real que el real y en una comunicación con el más allá que es real. Porque Platón es nuestro más allá; todos nuestros autores muertos son nuestro más allá. Es un más allá certificable y certificado con pruebas escritas».
Al acto acudieron el alcalde de la ciudad, Saturnino Mañanes, Aurelio Tomas, diputado provincial y Pedro San Martín, director provincial de Educación en representación de la Junta de Castilla y León además de varios miembros de la corporación municipales y benventanos y vecinos de la comarca. Tras la inauguración y la apertura de casetas, y pasada la una y media, la escritora Sara Tapia presentó «Mujeres del arco iris». A continuación, a las 13:45 h, tanto ella como Ferrero firmaron ejemplares de sus obras.
A partir de las siete de la tarde se reanudó la actividad en la plaza de la Madera con un taller de ilustración dirigidos a los más pequeños, bajo el título «Poemas de Gloria Fuertes». Este taller tendrá continuidad hoy y mañana. Hacía las 20:15 h. continuaban las presentaciones de libros con «En los pueblos pequeños también nacen hombres ilustres y santos. Santo Toribio Alfonso Mogrovejo y Morán» por su autor, Manuel Giganto Cadenas.
A las ocho y media fue Alfonso Martínez quien habló de «Iñigo Aldai y la apuesta del Rey». A las 20:45 h tuvo lugar la última presentación de la jornada, «Los Hospitales de la Vía de la Plata» por Rotary y los autores de Zamora Juan Carlos de la Mata y José Crespo González. Esta presentación fue «virtual», puesto que el libro aun no ha salido de la imprenta. Los allí presentes pudieron conocer que en la Vía de la Plata hubo al menos 285 hospitales, que fueron fundados desde el siglo XVI hasta nuestros días. Las investigaciones han arrojado luz sobre la existencia de estos edificios que no sólo curaban enfermos, sino también acogían a los peregrinos. Otra curiosidad que se ha sabido es que Benavente tuvo 18 hospitales. Se trata de la quinta ciudad en número de estas instituciones, a lo largo de toda la Vía.
Se tiene prevista que la publicación salga a la luz en el mes de septiembre. La recaudación irá a beneficio de un proyecto humanitario.
Hacía las nueve de la tarde se procedió a la firma de ejemplares por parte de Manuel Giganto Cadenas y Alfonso Martínez. El broche final de la jornada lo puso la Bna20 Big Band con un concierto.