MÓNICA C. THOMSON.
Aproximadamente un centenar de personas participó ayer en la concentración silenciosa como homenaje a las dos últimas víctimas del terrorismo de ETA, los guardias civiles Carlos Enrique Sáenz y Diego Salva Lezaún.
Dicho acto comenzó a las doce de la mañana en las puertas del Ayuntamiento, con cinco minutos de silencio.
Tras estos emotivos momentos, los asistentes prorrumpieron en aplausos y el alcalde, Saturnino Mañanes, agradeció la presencia de los vecinos, y dio el pésame a representantes de la Benemérita.
Mañanes expuso que «desde lo más profundo de mi corazón hacía los cuerpos y fuerzas del Estado, con la tan lamentable acción que en el día de ayer a causado la muerte a dos jóvenes guardias civiles».
Respecto a la unidad política frente al terrorismo, afirmo que «creo que la fuerza que ayer se manifestó en todos los estamentos políticos ha sido impresionante. Estamos todos unidos contra el terrorismo. Benavente no es una excepción. Son muchos los ciudadanos que nos apoyan», declaró en el acto el alcalde de Benavente.