MÓNICA C. THOMSON.
El Certamen de Pintura Rápida «Ciudad de Benavente» cumplió ayer su décimo aniversario con seis participantes más que el año pasado. De los treinta pintores inscritos en la categoría absoluta siete eran benaventanos. El resto procedían del noroeste y del centro de la península, de Castilla y León, sobre todo de las provincias de Valladolid, Segovia, León y Ávila, pero también de Asturias, Madrid y Barcelona. Sólo un joven se inscribió en la categoría juvenil y los cinco restantes eran niños y compitieron en la categoría infantil.
La jornada comenzó a las nueve de la mañana tras abrirse el plazo de inscripción, que se mantuvo hasta las once de la mañana.
A lo largo de esas dos horas lo participantes se apuntaron en el Parador Fernando II. Junto con el boletín de inscripción debidamente cumplimentado debían portar un lienzo de 100 x 80 centímetros, que debía ser comprobado y sellado.
Según algunos de los pintores consultados, la jornada transcurrió con absoluta normalidad. Las agradables temperaturas de primera hora de la mañana, que llegaron a ser tórridas en la horas centrales de la jornada, y la buena luminosidad contribuyeron al ingenio de los artistas.
La mayoría de los participantes optaron por las vistas del Parador desde varias de las cuestas, las iglesias de San Juan y de Santa María, así como el Ayuntamiento de la ciudad y una de las calles céntricas como es la de la Rúa. Los menos se decantaron por los jardines de la Mota y otros jardines y monumentos de la ciudad
A las siete y media de la tarde se entregaron las obras en l el Parador Fernando II. Allí se expusieron hasta que el jurado emitió su fallo. Al cierre de esta edición no se conocían aún los nombres de los galardonados. En la categoría absoluta, el primer premio está dotado con 1.000 euros y con 500 el segundo. También hay un accésit de 500 euros, incompatible con los anteriores, a la mejor obra presentado por un benaventano. Bicicletas, cámaras digitales y Mp4 fueron los premios para los más pequeños.