MÓNICA CORDERO THOMSON.
La comunidad educativa del colegio San Isidro celebró ayer una fiesta con distintos talleres en las cercanías de la antigua estación del ferrocarril con el fin de potenciar la convivencia escolar.
La directora del centro, Susana Sandoval, explicó que se trata del «culmen, lo que finaliza todo un proyecto de formación de centro, elaborado y desarrollado durante todo este año. Hemos hecho un día de convivencia de padres, alumnos y profesores. Y todos aquellos que quieren participar, porque tenemos ex-alumnos y también padres de niños que se han ido. Todo el que esta un poco vinculado con el centro y con la dinámica». Se desarrollaron diversas actividades a través de talleres divertidos y didácticos. En esta ocasión se han elegido los cuentos con moraleja. No sólo se trabajó sobre los cuentos tradicionales o españoles, sino que también se hizo con los cuentos de los países presentes en el colegio a través de los niños: Colombia, Rumanía y Bulgaria entre otros. Estos talleres se combinaron con actividades dinámicas con las iniciativas culturales y deportivas.
«Los padres están inmersos en esta convivencia escolar», asegura uno de los profesores al explicar que los padres son los que hacen la comida, una rica y merecida paella «que después degustaremos todos», para las cerca de 200 personas que acudieron al evento.
Otros años junto con la paella, se han realizado platos típicos de los países presentes en el aula. Sin embargo este año no se ha llevado a cabo, «este año, puesto que ya estábamos trabajando la interculturalidad desde otro punto de vista, no queríamos involucrar a las familias porque les supuso un trabajo bastante importante», señala la directora.
La jornada concluía con un último taller denominado "El libro de todos juntos". En este libro se recogió todas las actividades que se realizaron a lo largo del día y se pondrán en común. El libro quedará en el colegio, como memoria de este día y el resultado de lo que hemos trabajado a lo largo del curso». «Es una actividad festiva y dentro de la festividad hay contenidos didácticos. Pero lo ven como una actividad en que participan ellos y sus padres. Ya hay un poco cultura familiar muchas familias tienen la tradición de dejarse el día, de guardárselo y pasarlo en familia. Se sienten muy bien porque están arropados y conviviendo». Sandoval destacó la implicación de los padres durante el curso escolar 2008-2009, «no ha sido la única actividad en la que han participado los padres este año, que también hay que valorarlo. Se han hecho una serie de sesiones de formación sobre el tema de la Mediación Escolar. Ha habido una participación aunque no muy abundante, si que ha habido una participación por parte de los padres. Y se lo queremos agradecer desde aquí». Tanto la fiesta como la implicación de los padres en la educación de los hijos, son cuestiones que seguirán produciéndose en el siguiente curso escolar. Respecto al actual ya hay «una planificación general. Va a haber una formación también, compartida con padres con una sesión al mes o así».