30 de marzo de 2016
30.03.2016

Un año a peor

La liberalización del mercado de la leche de vaca ha creado inestabilidad y tensiones en el sector por los bajos precios y ha incrementado el poder de la distribución

05.04.2016 | 00:48
Ganaderos de vacuno de leche que participaron en la "Marcha Blanca" el verano pasado.

Un año sin sistema de cuotas lecheras en Europa y la situación de los mercados no ha mejorado. Todo lo contrario, ha ido a peor. El viernes se cumplen doce meses desde que entró en vigor la liberalización del mercado de la leche de vaca, tras años con un sistema mixto de intervención, y una gran parte de los ganaderos europeos, principalmente los españoles, no desean otra cosa que volver "a lo de antes".

La crisis de precios en vez de resolverse ha ido a más. Como se esperaba, los países del centro y el norte de Europa, con una mejor estructura organizativa, han aumentado la producción, lo que ha debilitado mucho más los mercados y ha dado más poder a la distribución.

En España ni el Ministerio de Agricultura ni la Junta de Castilla y León han conseguido parar la sangría de precios en origen, que ha puesto en el disparadero a los ganaderos, quienes han organizado en los últimos meses una "marcha blanca" y numerosas protestas parciales.

Las plataformas creadas, a nivel nacional y regional, no han conseguido "meter en vereda" a la gran distribución que tiene las manos más libres para negociar -y "apretar"- que antes. Los productores se han quedado sin el paraguas del sistema de cuotas y, por tanto, son más débiles a la hora de negociar. Sobre todo en España, con un nivel asociativo muy bajo.

Los precios en origen no rompen la barrera de los 30 céntimos de euro litro y los costes no dejan de incrementarse, lo que está poniendo al borde de la quiebra a muchas explotaciones. Hay ganaderos de zonas aisladas que se quejan de que las industrias ya les han amenazado con no comprarles su producción, lo que significa el cierre de las granjas y un nuevo "palo" para el ámbito rural, incapaz de frenar la sangría poblacional.

La secretaria de Organización del PSOE y vicepresidenta segunda de las Cortes de Castilla y León, Ana Sánchez, exigió ayer a la Junta "medidas urgentes y no paripés para la foto", según informa la agencia Ical. En opinión de los socialistas, el Gobierno autonómico debería haber preparado mecanismos "que evitaran lo que está sucediendo: el cierre paulatino y sistemático de explotaciones a diario de la Comunidad". "Hemos pasado de un escenario difícil y desastroso, previsible, a afirmar los propios productores y ganaderos que el escenario es absolutamente caótico. Ha aumentado sustancialmente la producción de leche en Castilla y León, y cada día que pasa hay menos ganaderos", denuncia Ana Sánchez.

El PSOE reclama la convocatoria de la comisión de seguimiento de la crisis láctea porque "hay que controlar la producción", ya que en este momento "el ajuste está recayendo única y exclusivamente en los productores, el eslabón débil de la cadena".

Cooperativas y sindicatos consideran insuficientes las medidas anunciadas por la Comisión Europea en el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE, entre las que destaca el incremento de los umbrales de intervención para leche desnatada en polvo y mantequilla. El paquete de medidas extraordinario es, según la agencia Europa Press, complementario al anunciado el pasado 7 de septiembre por un importe de 500 millones de euros, de los cuales 420 millones de euros se destinaron a ayudas directas.

Una de las novedades es que la CE contempla la posibilidad de que cooperativas, organizaciones de productores o la interprofesional puedan realizar prácticas concertadas durante el periodo de seis meses, con el objeto de limitar la producción de leche.

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