Lorenzo Ramos Silva | Secretario general de UPA

"En el campo lo que hace falta es que salga un resultado y vivir con dignidad"

"Desgraciadamente la sociedad no acaba de reconocer el trabajo fundamental que hacemos, tanto produciendo los alimentos como habitando los pueblos"

21.11.2015 | 00:35
Lorenzo Ramos fotografiado en Zamora.

Lorenzo Ramos, máximo representante nacional de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), pasó recientemente por Zamora para asistir al VI Congreso Provincial donde salió reelegido Aurelio González. Ramos reclama de forma insistente un espacio para el sector agrario en el agitado debate político de cara a las elecciones de diciembre, monopolizado por la deriva soberanista catalana. "Nosotros también existimos y somos un sector estratégico".

-Como usted ha dicho en más de una ocasión los hombres y mujeres que producen los alimentos merecen un respeto. Parece mentira que haya que recordarlo.

-Desgraciadamente es necesario porque hay una sociedad que no acaba de reconocer el trabajo fundamental que hacemos. Los alimentos los producimos nosotros y además de máxima calidad, porque así lo han establecido las normas europeas. Y estamos de acuerdo en que cuando se consuma cualquier producto de la agricultura familiar, que es el modelo que nosotros desarrollamos, vean que se produce bien.

-Y a la vez se mantiene la vida en el territorio rural, tan vulnerable y en declive.

-Es una labor fundamental porque el 80 por ciento del territorio español y de la Unión Europea está ocupado por menos de un cuarto de la población; quién cuida eso. El campo no está cuidado porque vayan los jardineros sino porque estamos los agricultores y los ganaderos con los rebaños de ovejas, con las vacas... Y tenemos habitados los pueblos porque vivimos allí con nuestras familias, con nuestros mayores. Y luego cuidamos del medio ambiente más que nadie. En muchos casos tenemos broncas con ciertas organizaciones ecologistas porque puede ocurrir que un agricultor tenga un accidente y produzca un incendio, pero normalmente cuando está en el campo, si se produce un incendio es el primero que lo apaga.

-Ha citado a las organizaciones ecologistas, muchas veces en conflicto con los ganaderos por los daños de la fauna, los ataques de lobo; un asunto espinoso en esta provincia ¿Tan complicado es armonizar los intereses de unos y otros?

-Yo creo que a las cosas si se les pone sentido común se puede compatibilizar. Si hay un exceso de animales lógicamente habrá que hacer los descastes que sean necesarios para que se mantenga la fauna sin que sea una amenaza para la actividad normal de los ganaderos. Pero sobre todo también hace falta que la Administración responsa ante ese tipo de ataques para que a los ganaderos se les paguen los daños. Lo que no puede ser es que un ganadero esté en su explotación con miedo a no saber qué se puede encontrar. Tenemos que ser sensibles a los problemas y poner sentido común.

-¿Con las elecciones a la puerta cómo va hacerse hueco el campo en un debate tan agitado y dominado por otros asuntos candentes?

-Lo vamos a exigir porque somos un sector estratégico y así lo reconocen algunos partidos pero luego hablan muy poco de agricultura. El PP recuperó el nombre del Ministerio de Agricultura, que me parece un acierto, pero luego perdemos presupuesto.

-¿Cómo ha pagado el sector la crisis?

-El Ministerio de Agricultura es el que más ha perdido en este periodo de crisis; es más, en los presupuestos que tenemos encima de la mesa de 2016 sufrimos un nuevo recorte. En los debates no se trata de que hablen, se trata de que hagan. Pero nos cuesta mucho trabajo porque parece que para los políticos hay cuestiones más importantes, como los temas medioambientales. Nos hemos empeñado en que el debate esté sobre la mesa, vamos a asistir a todos los foros que nos inviten a decir que estamos aquí y que de verdad en los programas recojan compromisos con el mundo agrario.

-Da la sensación de que muchos de los logros en la agricultura y la ganadería han sido a golpe de manifestación.

-Pues sí, lamentablemente así ha tenido que ser. Estoy seguro de que en cada manifestación que hemos hecho ha habido un resultado. Yo se que ahora es muy complicado porque estamos en una situación de crisis, pero las movilizaciones son necesarias y los resultados que hemos obtenido han sido positivos.

-Otras veces no tanto a juzgar por la cuestionada reforma de la PAC, el gran músculo económico a pesar de que el agricultor preferiría que le pagaran los productos a su precio. Las organizaciones agrarias avanzan que no es buena la reforma, ¿qué desafíos le esperan al mundo del campo?

-La reforma no es buena porque al final parece como un reparto de sobres. La Unión Europea dice que mantiene el presupuesto, es mentira porque se ha reducido en torno a un 15% y se va a ver. Mientras otros países de fuera lo aumentan -Estados Unidos, Brasil o la propia China-, aquí se rebaja. Nos preocupa qué es lo que realmente se hace con ese dinero, porque sale de los impuestos que pagamos todos los ciudadanos de la UE y la sociedad entiende que debe ser para poder arreglar los problemas de los agricultores y los ganaderos. No puede ser que al final den ayudas por hectárea se cultive o no se cultive y que haya gente que cobre ayudas multimillonarias cuando hay muchos agricultores que no cobran nada.

-Hay posturas que piden la eliminación de la PAC, con otras políticas claro...

-La PAC es necesaria, lo que pasa es que está siendo muy injusta con los profesionales. Estoy seguro que hay dinero suficiente para que se reparta con más justicia social y que todos los agricultores y ganaderos salieran beneficiados. Las ayudas tienen que ser para los que viven de la agricultura y la ganadería. Y luego la PAC nunca se pone a abordar el verdadero problema de los mercados. Los grandes acuerdos internacionales cantidad de veces no se cumplen.

-¿Cómo repercute eso en la pequeña agricultura familiar?

-Pues por ejemplo ahora mismo la UE no autoriza la producción con transgénicos y vamos a competir con países que sí los están utilizando. Cómo se controla eso, quién decide cuando haya incumplimientos ... Es preocupante. Y los sistemas de producción no son los mismos, aquí el 80% son explotaciones familiares de pequeña dimensión y hay que competir por ejemplo con una explotación familiar de Estados Unidos, que puede tener dos mil hectáreas. Allí están ayudando mucho a la agricultura mientras nosotros estamos noqueados porque en Europa siempre se ha utilizado como moneda de cambio para mejorar en otros sectores. Y no veo que haya una apuesta de la Comisión Europea para defender la agricultura y la ganadería.

-¿Cómo ve el futuro del sector en un horizonte de 25 años?

-Si hay sector que tiene capacidad de adaptarse e innovar es la agricultura. Ningún otro hubiera soportado los cambios que hemos tenido que sufrir en los años que llevamos dentro de la Unión Europea. Desde el año 92 que se hizo la primera reforma de la PAC hasta ahora nos han obligado a cambios tremendos. Hemos mejorado las condiciones de trabajo del campo de una forma tremenda; antes eras un esclavo del trabajo, ahora no. La gente joven lo tiene que saber.

-No están convencidos a juzgar por las incorporaciones...

-En el campo lo que hace falta de verdad es que al final salga un resultado, si has hecho un trabajo te tiene que permitir vivir con dignidad. Creo que eso se puede conseguir, hace falta la implicación de la sociedad, las administraciones y que funcione la cadena alimentaria. Lo que no es normal es lo que hacen aquí las grandes cadenas comerciales al banalizar los productos.

-Usted ha dicho: detrás de un litro de leche hay una familia.

-Efectivamente. El campo tiene que tener futuro, afortunadamente ahora los jóvenes están mucho más preparados que nosotros. Veo muchos chavales con muchas ganas y se lo tenemos que poner fácil.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine