"Hay que abrir la caza un mes más tarde"

José Antonio Prada, delegado provincial, advierte de la "grave" escasez de perdices que obliga a acortar la campaña cinegética l En los valles de Benavente se detecta una "segunda puesta" de la "patirroja"

15.09.2015 | 00:49
Asamblea de la Delegación Provincial de Caza celebrada en marzo. En el centro, José Antonio Prada.

La apertura de la veda general de caza debería retrasarse "al menos entre tres semanas y un mes" en Zamora. Así lo cree el delegado provincial de caza, José Antonio Prada, quien justifica este ruego-petición en "la escasez alarmante de perdices", el ave emblema de la cinegética de Castilla y León. "Tenemos la obligación de proteger a la "patirroja", esta campaña en una situación delicada porque ha criado mal y, además, está padeciendo las consecuencias de una sequía muy fuerte".

La escasez de perdices es evidente en Zamora y otras provincias de Castilla y León. Si algo confirmó la apertura de la media veda, además de que la codorniz es un ave que ha desaparecido de muchos cotos, es que la "patirroja" también está pasando un mal año. Apenas se han visto polladas "y las que se han localizado son muy cortas, de muy pocos perdigones".

Las causas de la escasez del "ave reina" de la veda general tienen que ver con la sequía durante la primavera y el periodo estival. Todos lo cazadores saben que la perdiz necesita cierta humedad para conseguir que los huevos eclosionen con éxito. "La sequía de los meses de mayo y las tres primeras semanas de junio fue muy dura, acabó con todo". La falta de humedad ocasionó que las puestas de huevos, que habían sido normales, quedarán "en la mínima expresión" cuando se concretaron en pollos.

La ola de calor que se produjo en mayo agostó muchas parcelas y obligó a los agricultores cerealistas a segar lo que quedó de paja y grano con destino a forraje. Ahí quedaron destruidos muchos nidos. Lo mismo que en las parcelas de leguminosas grano, un lugar ideal para anidar, que también fueron cosechadas antes de tiempo.

La recogida de la cosecha cerealista se adelantó y también el empacado de la paja. Las parcelas quedaron limpias, sin cobijos. Las aves quedaron expuestas a los depredadores que lo han tenido más fácil que nunca porque se encontraron las perdices muy debilitados por la falta de agua y refugios protectores.

"En años como el actual, donde las piezas escasean, es cuando hay que demostrar que uno es cazador y que protege las especies, las mima, aunque para mucha gente sea difícil de entender". Eso cree, al menos, José Antonio Prada, quien pide "responsabilidad" a los aficionados y dirigentes de cotos de la provincia.

El hecho de retrasar la apertura de la veda general, dará más oportunidades a las perdices, que se endurecerán y podrán recuperarse de la sequía ya que, se supone, que "alguna vez tendrán que llegar las lluvias". "Con el tiempo más suave, la "patirroja" refuerza sus defensas y consigue más fácil los perdederos con vuelos más largos".

Ahora tienen que ser los regentes de los cotos quienes tomen el guante o lo desechen y abran cuando está previsto de forma oficial, el cuarto domingo de octubre, o retrasen el inicio de la temporada cinegética, al menos para la perdiz. "En los tiempos difíciles y complicados es cuando se demuestra el que es, de verdad, cazador; porque cazador no es el que más piezas mata, sino el que más protege las especies, les facilita comida cuando no tienen, les da agua y refugio para que se protejan de forma natural; ese es el gran reto".

La merma de la población de perdiz es general en toda la provincia, pero en algunas comarcas, como los valles benaventanos, se ha detectado un fenómeno que se da solo en muy contadas ocasiones, la "doble" puesta. Eso ocurre cuando la primera se malogra, como ha ocurrido este año con algunos nidos.

Tomas Yanes, gestor cinegético en la comarca benaventana, asegura que "cazadores han localizado en las últimas semanas algunas perdices con pollos muy pequeños, eso solo se explica porque se haya producido una segunda puesta". Esta circunstancia sería consecuencia de las malas condiciones en las que se produjo la primera en los meses de primavera.

Pero no todo son malas noticias para los cazadores. La campaña que se iniciará oficialmente a últimos de octubre, se presenta excelente en el caso de perdiz y liebre. Aquí sí que hay coincidencia generalizada.

"La abundancia de conejos es tal que en algunas zonas es casi una plaga", afirma Prada, que ha participado en campañas de descaste ante las quejas de los agricultores por daños en los sembrados. Otra cosa es lo que ocurra cuando se habrá el cazadero porque ha habido años que, con la llegada de las primeras lluvias, han llegado también las enfermedades, y la mixomatosis y la hemorrágica vírica "son letales y muy virulentas".

En la provincia de Zamora hay más de seiscientos cotos. Esto complica la unanimidad de decisiones. La apertura de la caza, respetando las fechas que marca la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, puede retrasarse si así lo deciden los socios de cada sociedad cinegética. Las asambleas de cazadores son las que deciden la apertura de la veda general.

La gestión cinegética resulta imprescindible. La Delegación Provincial de Caza de Zamora lleva años pidiendo que los cotos de la provincia cumplan los planes generales y que, si pueden, elaboren algunos con carácter especial. Ya son muchas las sociedades que han fijado cupos, horarios restringidos y que mantienen durante todo el año un cuidado permanente de fuentes y zonas de refugios para posibilitar la cría de las especies.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine